Ese día (el Día de la Resurrección) reuniremos a los piadosos ante el Clemente,

Ese día (el Día de la Resurrección) reuniremos a los piadosos ante el Clemente, como si fueran una delegación (distinguida);
y conduciremos a los pecadores que rechazaban la verdad hacia el infierno, sedientos.
Solo obtendrán la intercesión aquellos[1] que reciban el permiso del Clemente.
Y dicen (algunos): «El Clemente ha tomado para Sí un hijo».
En verdad, habéis dicho algo gravísimo.
A punto han estado los cielos de rasgarse, la tierra de abrirse y las montañas de derrumbarse